La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026 generó una controversia internacional luego de que varios jugadores de la Albiceleste exhibieran una bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas" durante los festejos tras la victoria ante Inglaterra.
Cabe recordar que, para ese encuentro, la FIFA había prohibido el ingreso al estadio de pancartas, banderas o cualquier símbolo con contenido político relacionado con la disputa por las Islas Malvinas.
De acuerdo con el reglamento del torneo, la FIFA prohíbe la exhibición de mensajes de carácter político o ideológico dentro de los estadios, motivo por el cual desde el Reino Unido surgieron pedidos para que el organismo abra una investigación sobre lo ocurrido tras la semifinal. Hasta el momento, la FIFA no anunció la apertura de un expediente disciplinario ni confirmó que vaya a sancionar a los futbolistas argentinos.
Uno de los antecedentes más citados es el de los españoles Rodri Hernández y Álvaro Morata, quienes fueron suspendidos por un partido por la UEFA tras corear "Gibraltar es español" durante las celebraciones del título de España en la Eurocopa 2024, luego de una denuncia de la Asociación de Fútbol de Gibraltar. Ese caso es utilizado por distintos medios y analistas como referencia sobre la posible postura que podría adoptar la FIFA.
En medio de la controversia también aparecieron voces desde Inglaterra reclamando medidas más severas. El politólogo británico Nile Gardiner pidió en la red social X que los futbolistas argentinos que participaron de la celebración con la pancarta y que militan en la Premier League pierdan sus permisos de trabajo. El caso más visible es el del defensor del Manchester United, Lisandro Martínez, quien fue uno de los jugadores que posó con la bandera.
En la liga inglesa también juegan otros integrantes de la Albiceleste como Emiliano "Dibu" Martínez (Aston Villa), Cristian "Cuti" Romero (Tottenham), Enzo Fernández (Chelsea), Alexis Mac Allister (Liverpool) y Marcos Senesi (Bournemouth), aunque ellos no formaron parte de la imagen con la pancarta.
Por ahora, la situación permanece abierta. Mientras Argentina se prepara para disputar la final del Mundial frente a España, la expectativa pasa por conocer si la FIFA decide iniciar un proceso disciplinario o si el episodio queda sin consecuencias deportivas.



