A pesar de haber comenzado con una victoria por 2-1 sobre República Checa en el Mundial 2026, la selección de Corea del Sur atraviesa una fuerte crisis fuera de la cancha. El conflicto se originó tras la filtración de un video en el que varios periodistas surcoreanos realizaban comentarios despectivos sobre el capitán Son Heung-min durante una conversación privada grabada accidentalmente.
En el audio, uno de los comunicadores afirmó que Son “se comporta como un soldado solo porque es el capitán”, mientras que otro cuestionó que el delantero aún no hubiera completado el servicio militar. Las declaraciones generaron indignación dentro de la concentración, donde jugadores y cuerpo técnico consideraron los comentarios una falta de respeto hacia un símbolo nacional y hacia una institución muy valorada en Corea del Sur.
Como respuesta, la Federación Coreana implementó una estricta “estrategia de silencio”, suspendiendo todas las conferencias de prensa no obligatorias y limitando el contacto entre el plantel y los medios de comunicación. Los futbolistas también se negaron a realizar declaraciones durante varios días.
La tensión fue tal que el responsable de comunicación de la selección presentó su renuncia. La situación comenzó a normalizarse luego de una reunión en la que los tres periodistas involucrados ofrecieron disculpas formales al seleccionador Byeon, quien aceptó el gesto.
Mientras intenta dejar atrás la polémica, Corea del Sur ya centra su atención en el duelo frente a México, correspondiente a la segunda fecha de la fase de grupos del Mundial 2026.



